Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje sobre un cascarón de nuez mi corazón de viaje...
"Peces de ciudad" - Joaquín Sabina
Han pasado dos años desde la primera vez que fui a la Avenida Sabinos, departiamos con el poquísimo dinero que teníamos en las manos, entre cervezas y música, esperando el vaivén de la fortuna sin saber realmente qué esperar. Bueno, teníamos poco más de 23 años, y los sueños de ser una generación que ha presenciado el inicio del siglo XIX .
Tan sencillo, cada noche nos inventábamos y éramos optimistas en el cínismo de saber que un día -tarde o temprano- seríamos unos vendidos del sistema con el que obtendríamos el ansiado reconocimiento social. Disfrutar la inocente rebeldía de cortarse la venas con navajas de afeitar, abandonar los estudios, viajar, leer, dormir mientras el mundo se colapsa. Aún no me toca ser alguien, pensaba. ¿Quién soy ahora, entonces?. Pago mi renta, detesto el tráfico, viajo en avión, compro con tarjeta de crédito, me peleo con el jefe, realizo informes, dejé de leer el periódico. Pocas cosas me importan.
Ahora, revuelvo mi maleta, empaco solo lo necesario y regreso ahí, al inicio y al final.
(Escrito realizado durante el vuelo a Torreón)
