13 de febrero de 2011

Experimentos



Cuando me mudé a esta ciudad lo hice sin pensar mucho, con el interés solamente de tener un trabajo y experimentar cosas nuevas, fue difícil dejar la casa donde cómodamente veía el mundo pasar, me fuí sabiendo que aparte de ciertas personas nadie más reclamaría mi presencia.

En este sentido, me he acostumbrado a ser yo y nadie más. Hace poco más de un año conocí a una compañera que sin más empezamos a trabajar juntas y nos dimos cuenta que tenemos el mismo humor sarcástico, la sinceridad, que amamos Los Simpson (hasta la temporada 10) somos vagas dentro y fuera del DF. Aprendimos cómo hacer más llevadera la convivencia con los ineptos que nos rodean y nos convertimos en el temor y envidia de los antes mencionados. Comprendimos sin palabras que cada quien tiene su espacio pero de inmediato captamos si necesitamos compañía, supo entender mi soledad. De verdad me sentí agradecida de encontrarnos en el camino.

Esta semana le notificaron su cambio de área y si bien seguimos en contacto acepto que las rutinas serán distintas: como manejar a 20 km/h en periférico contando pendejadas que sólo se me ocurren en ese trayecto, los chismes e imitaciones de los macacos de la oficina, chutarnos películas pirata de cualquier género, la pelea de decidir si el café es mejor con leche o solo, las cenas dionisiacas, decir que la Benito Juárez es la mejor delegación y que no vamos a zonas pobres como Pantitlán (Jaime Duende dixit)...

En este trabajo las cosas son muy cambiantes, sabíamos que los cambios se dan todos los días y no dejo de sentirme orgullosa de que mi amiga consiga algo que otros no han conseguido -porque ella sí es chingona-, sin embargo ya la extraño y egoístamente me gustaría que siguieramos en la misma área.

Sólo sé que los cambios sólo son para avanzar.


4 Fisgones morbosones:

El Rulfiano dijo...

Imagino que las situaciones cómo la tuya y la de tu compañera son muy comunes en ciudades cómo el D.F., Teresa. Espero que pronto encuentres una amistad, o varias, igual a la de tu amiga que transfirieron.
Un beso y un abrazo.

TeReSa dijo...

No sé qué tan común sea, la gente del DF tiende poco a irse de aquí (ella es chilanga) y resulta que mi amiga me tomó como ejemplo para empacar y dejar la ciudad jejeje.

Gracias x los buenos deseoos.

Un beso y abrazo tbn para tii.

Sofía dijo...

Tienes suerte, yo he vivido aquí toda mi vida y nunca he encontrado alguien con quien compartirla de esa manera.

TeReSa dijo...

Sofía: En efecto, me considero con suerte porque de vez en cuando puedo compartir mis ideas, letras, imágenes y con gente extraordinaria.

 

Destierro Voluntario Copyright © 2012 Design by Ipietoon Blogger Template