Yo había perdido el último autobús,
a tí te habían echado de otro bar;

medir la curva de tus pestañas
seguir el ángulo de tu nariz
determinar el calor expedido por tus manos
calcular el índice de fricción de tu piel sobre la mía
examinar la expansión de tu pene
inspeccionar la refracción de tus pupilas en la oscuridad
y averiguar por qué me resultas tan interesante.
(Nunca he sido buena con los números, haré un esfuerzo)
Hubo gritos y confusión...miré el cuerpo en la acera y fijé mi mirada al punto desde donde se lanzó la religiosa, había otra de ellas encaramada al balcón lista para saltar y fue entonces que sentí mi cámara fotográfica en mi bolsillo, la saqué, tenía el objetivo puesto en la mujer del edificio, ya no miraba al cadáver de la otra sino estaba más atenta al momento en que la segunda monja acompañara a su cofrade. Temí que la foto saliera borrosa por la rapidez, algunos transeuntes me miraban con estupor y me cohibí por estar cámara en mano pero también pensaba que con un sólo clic inmortalizaría a la mujer que buscaba la muerte.

| De Jimulco |
| De Jimulco |
Eso es lo malo. Que no hay forma de dar con
un sitio tranquilo porque no existe. Cuando crees que por fin lo has encontrado,
te encuentras con que alguien ha escrito 'joder' en la pared. De
verdad les digo que cuando me muera y me entierren en un cementerio y pongan
encima una lápida que diga Holden Caulfield y los años de mi nacimiento y de mi
muerte, debajo alguien escribirá la dichosa palabrita.----"El cazador en el centeno", J.D.
Salinger.


Él que posee la información posee también el poder y algunos de las personas ociosas quisieran salir un poco de su miseria y al inventar/exagerar hechos iluminan un poco su demacrada vida, llenando a todos de miedo atacan a esta sociedad no con balas -que matan de tajo- sino con un reguero de bacterias que infectan y van pudriendo poco a poco, esa peste de la angustia mental y los monstruos creados al estilo Lovecraft -tan terribles que nadie los puede ver o describir- pero ahí están.
Las cosas están mal y como cualquiera no puedo dejar de notar la cantidad de policías preventivos que andan haciendo sus apariciones, los municipales son invisibles en la noche a menos que sea afuera de un antro, multando por no traer placas (como los narcos andan en carros chocolate pero se escapan en camionetas de lujo)...
...hasta parece que el miedo de las personas viene de que nos dispare un policía asustado.
La vida sigue, pero hasta que no se ocurra estar en el momento y lugar equivocados.-

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